jueves, 21 de octubre de 2010

jueves, 29 de abril de 2010

Jambudvípa

Un árbol fue arrancado de raíz.
Sus frutos permanecen en el pasto seco, podridos y aplastados.
Un perro callejero se los come.

FIN

Kancer

jueves, 22 de abril de 2010

Jambudvípa

En el centro de un parque, a la mitad del mundo.
-...
Esta acostado en medio del pasto. La luz del sol se filtra por los arboles y solo le deja ver manchas de sol. Big bangs cósmicos cada vez que cierra los parpados.
-…mierda. ¿Fue todo un sueño?
Su garganta le molesta. Carraspea para poder escupir flemas y sangre.
-Estoy…Por que estoy mojado. ¿Llovió? ¿Me quede dormido…?
Una naturaleza muda y artificial lo acompaña mientras se levanta. Gotas densas gravitan desde su rostro a sus manos. Levanta la vista. Un árbol de zarzamoras le saluda con ayuda del viento.
-...
Soldados del infortunio marchan desde las nubes hacia donde esta parado. El no los ve. No los escucha. La orden se da. Las armas se apuntan.
Un suspiro. Mil disparos.
-
En el centro de un parque, a la mitad del mundo, un árbol de zarzamoras negras se tiñe de rojo.

Kancer

lunes, 5 de abril de 2010

Jambudvípa

Era una tarde tranquila. Ella me sonreía mientras bebía de su refresco. Era una tarde húmeda. Cruzábamos lentamente el parque mientras las gotas de la fuente nos mojaban los pies.
Era solo una tarde cualquiera mientras nos acercábamos a la multitud para ver el porque del tumulto.

Nadie decía nada, solo observaban. Nadie parecía sorprendido ni impactado. Volteo a verla, verle la cara, ver su reacción. Ella solo observa con rostro serio y contemplativo, igual que todos. Contengo la respiración y cierro los ojos.
Solo por un segundo. Para recuperar el sosiego.
Vuelvo a abrir los ojos con resignación. Como si estuviera muerto y mi alma flotara, veo desde arriba a la multitud creando un círculo alrededor de un perro sarnoso con brazos y piernas humanas pariendo la cabeza de un Cristo de madera.

-"La furia se desvaneció"- Murmuró una anciana.


Kancer

domingo, 14 de marzo de 2010

(Intermedio 2.3)

Nadie podrá procesar en su mente lo que estaba pasando. Ni en un millón de años.
Canibalismo masivo, inviernos nucleares, profetas y mesías que no hacen mas que escupir podredumbre, cultos sin imaginación que se refieren al cielo con los nombres de sus madres, rayos esplendorosos que toman la vida de incautos, cadáveres que se convierten de manera casi instantánea en el oro negro del futuro.
¿Futuro?
Para quien si ya no queda nadie.
Nadie que se arrodille, nadie que se ponga a orar por esperanza, nadie que mire a sus espaldas y vea en el pasado una pizca de gloria humana de la cual aferrarse.
Y a pesar de todo, el final no llega.

El vacio no nos quiere. Vivimos en el limbo.

FIN
Kancer

martes, 9 de marzo de 2010

(Intermedio 2.2)

Pero nada paso, la sangre pura se vuelve petróleo al tocar los labios de los malditos; la gente corría y gritaba de angustia y dolor, algunos por el Mesías, otros solo por su propia alma; desesperada la muchedumbre rogaba a Dios por una tercera oportunidad, prometían no cometer otra vez el mismo error, de pronto, el agujero en el cielo comenzó a brillar como nunca antes lo había hecho, todos sabia que sus suplicas habían sido escuchadas, sin embargo, un enorme rayo partió el firmamento cayendo sobre aquellos que estaban manchados con la sangre del Mesías; pobre humanidad, perdida dentro de los mismos errores, sintiendo pena por ellos mismos y rencor contra sus semejantes; todos sollozaban de dolor mientras al centro de una plazuela, los restos de un pobre hombre descuartizado repetían sin cesar “ Ya lo dijo el padre: Aun en la obscuridad, siempre aparece un rayo de luz” aun cuando solo sea para castigar a los pecadores.
Todo se regia por el caos que causaba la incertidumbre, temían hablar de Dios, el solo pronunciar su nombre hacia que la gente volteara al cielo en esperas que un rayo les partiera la cabeza, todos sonreían y se trataban con hipocresía intentado ser buenos ante lo que llamaban la mano ejecutora; de pronto, como si fuese una señal, uno de los rayos cayo sobre un niño recién nacido, todo quedo en silencio, las personas se miraban atónitas unas a otras sin explicarse la naturaleza del evento, cuando de pronto, la voz de un idiota se escucho desde el fondo: No es la mano ejecutora, es la mano salvadora, todos recordaron que el rayo había partido a los que bebieron la sangre del Mesías, entonces, comenzaron a gritar y llora ante el gran agujero, implorando que un rayo les salvara de la desgracia, se hablaba de un paraíso en lo alto y de lo afortunado de los elegidos, había un tumulto de gente guiadas por imbéciles que aseguraban haber hablado con el rayo, otros, por su parte, decía que el rayo eras solo una representación de la magnifica fuerza y que en realidad era el gran agujero la madre de todo y lo comenzaron a llamar María.


El Andariego

(Intermedio 2.1)

Alguien esperaba que llegara un salvador, el mesías, alguien a quien seguir, la gente estaba desesperada, nuestra forma de vida era insostenible, se empezaba a hablar que los más ricos estaban construyendo naves espaciales para habitar otro lugar. Un día desaparecieron solo para explotar antes de llegar a la luna, los más afortunados se perdieron en la oscuridad del infinito.

El Mesías llegó, la esperanza seguía en nuestro pequeño planeta, nadie pensó en sus palabras, la gente quería seguir a alguien, cualquiera, solo importaba que pudiera hilar unas palabras sin tartamudear, una persona que no creyera en el fin.

Un día junto a la gente en un lugar público, iba a dar a conocer su plan, nadie mas cabía en este lugar, entre el hambre, el caos y la desesperación, todos se empujaban para escucharlo. Estábamos a más de cuarenta grados a las doce de la noche. Alguien cruzo la zona de seguridad para tocar al mesías. Las personas que lo cuidaban empezaron a disparar, la gente corría para vencer las barreras. En unos segundos la seguridad estaba pulverizada.

Alguien toco al mesías, todos lo quisieron tocar. Uno nunca se da cuenta de lo débil que es el cuerpo humano hasta que un grupo de gente separa el brazo de una persona de su cuerpo. Alguien grito que su sangre era pura. No alcanzo para todos, solo unos cuantos pudieron beber de su sangre.

Sand

lunes, 8 de marzo de 2010

(Intermedio-2)

Se ha abierto una grieta en el cielo.
La mitad del mundo estaba dormido cuando paso. Nadie sabe la razón. Los que nos gobiernan no dan respuestas de ningún tipo, solo dicen que mantengamos la calma, pero la gente entra en pánico conforme pasan los días y la grieta se hace cada vez más grande.

Se puede apreciar mejor de noche. La gente se reúne en las calles con binoculares y telescopios, miran al cielo obscuro brillar con una luz intensa que lo quiere atravesar para llegar a nosotros.

Suicidios masivos. Quema de iglesias. Disturbios en las calles. Guerras. No paso demasiado tiempo para que la humanidad entera perdiera la razón. Solo un insulto, una mirada de odio, fue todo lo que se necesito para que algún idiota en algún bunker militar presionara un botón y la estratosfera se convirtiera en fuego nuclear.

La grieta sigue creciendo. La luz que sale de ella es cada vez mas intensa. Durante las noches de invierno químico que soportamos, los que sobrevivimos salimos de nuestros refugios y miramos hacia arriba.
Con nuestros binoculares y telescopios esperamos con expectación el día en que el cielo se abra completamente y nos devore el vacio que se esconde detrás del cosmos.

Deus ex vacuus

Kancer

sábado, 27 de febrero de 2010

jueves, 21 de enero de 2010

domingo, 10 de enero de 2010

Palabras al muro

Me quede viendo fijamente el muro, sentí que nos quedamos solos por momentos, las personas que caminaban alrededor simplemente se desvanecían, simples manchas. Parecía que el muro blanco se transformaba en una cantidad de colores muy diversa; de pronto el tiempo no pasaba y sentía un hueco inmenso justo arriba de mi abdomen. Mi espalda se encogió y di un espasmo, el vomito le siguió. Don Tomas me gritó –Si no quieres que te pase nada, no te sientes aquí-.

En un segundo apareció la gente del parque, todo era normal y se nos quedaban viendo. Salí corriendo con el uniforme de la escuela vomitado, llegue a la casa llorando y subí corriendo al baño, me sentía mareado y me quede dormido en la tina. Estaba oscureciendo y baje al sótano de la casa, agarre el martillo más grande y pasé por la cocina, toda la familia cenaba, -A dónde vas Marcelo?-, me preguntaba mi mamá al momento que salía de la casa. -A tirar ese pinche muro-, Le respondí alejándome lentamente.

Llegué al muro, poco se veía en este lugar que carecía de luz, Tome el martillo y empecé a golpear. El muro parecía débil y se cuarteaba lentamente. Por un momento me detuve y vi a don Tomas sentado frente a mí. Me veía fijamente.

Sand.

jueves, 7 de enero de 2010

Palabras al muro

En un alguna ciudad de algún lugar Marcelo Santos veía, como cada tarde, a un viejo sentarse durante horas frente a un muro blanco; Marcelo, al caer la noche, pasaba junto a aquel lugar para averiguar si el viejo seguía en ese solitario escenario, en ciertas ocasiones el joven sentia la ausencia de Don Tomas, como la gente lo llamaba, de hecho, algunos dudaban que ese fuera su verdadero nombre, pero cierto o no, eso era todo lo que sabían de aquel curioso personaje; en otras ocasiones el cansancio vancia a Marcelo antes de dares cuenta a que hora Don Tomas dejaba su asiento en primera fila frente al blanco muro; cierta tarde en que las clases por alguna razón se habían suspendido, Santos decidió averiguar de una vez por todas cual era el secreto de tan austero lugar, se poso junto a Don Tomas durante unos cuarenta minutos, y la desesperación en conjunto con la duda lo hicieron romper el silencio

- Disculpe, Don Tomas, disculpe que lo moleste pero….
- Ssssssst, respondio el anciano mientras dirigía una certera Mirada al muchacho, giró lentamente su cabeza y continuo viendo el muro con aun mas interes que antes, pero la voz de aquel curiosos muchacho no se hizo esperar mas
- Disculpe Don Tomas, lo dijo un poco mas pausado temiendo que el viejo le respondiera de igual manera, pero al ver que nada pasaba continu diciendo
- Cada que salgo a la escuela y cada que llego a casa no puedo evitar verlo frente a este muro y me pregunto que es lo que encuentra tan interesante en el
- Sssssssst, respondio el viejo de nuevo pero al cabo de unos instantes dijo en voz baja – Palabras- se quedo de nuevo viendo aquel sitio sin hacer caso a nada de lo que lo rodeaba
- Perdon Don Tomas pero que dijo? Pregunto el muchacho temeroso de que aquella fuera la primer idea que el viejo pudiera articular, pero entonses se escucho de Nuevo la voz de el anciano diciendo
- Palabras muchacho, palabras, veo palabras, dijo el viejo
- Palabras? Pero que tipo de palabras
- De todo tipo, dijo el anciano con un gesto de jubilo y felicidad, pero utilizando un tono casi sordo, como cuando alguien descubre a otra persona hacienda una cosa indevida y llama a otra para que vea a escondidas el acto
- Y como las ve? O para que? O que dicen? Pregunto Marcelo cada vez mas intrigado
- Calla muchacho calla, contempla y las podras ver al igual que yo.



El Andariego

domingo, 15 de noviembre de 2009

Primera parte

Las críticas no fueron ni por mucho buenas, y eso si es que se le podía llamar crítica a las vagas palabras que se mencionaron en torno a la nueva obra literaria de el Doctor Cornelius Mitch, tomando en cuenta la carencia de buenos y respetados críticos hoy en día; aun así parecía que la gente prefería las graciosas caricaturas de personajes importantes en situaciones vergonzosas, o la carismática vos de el doctor al hacer notar las imperfecciones sociales con un toque de ironía y sarcasmo, incluso hacia reír a la gente con sus poemas y canciones que componía para hacer burla a algunos comerciales políticos o a nuevos músicos que sin duda no durarían mas de dos semanas en la radio o permanecerían de por vida en la burla de la sociedad; pero el haber escrito un libro que contaba, aun que de manera amena y divertida, la forma en como empezó su carrera artística hasta conseguir su doctorado, no parecía importar mucho a su respetable grupo de “fieles” seguidores, pero aun peor, daba la impresión de que su carrera es el medio hipócrita de la comunicación se estaba yendo a pique, y que su imaginación se limitaba a las escasas historias que lograba inventar mientras leía la caja de cereal por la mañana o en camino hacia la estación de radio.
Al darse cuenta los medios comerciales de los comentarios que la gente generaba acerca de el trabajo de Cornelius, vieron la gran oportunidad de una noticia fresca, aun que eso implicara hundir al doctor hasta convertirlo en nada; al principio, todo eran pequeños comentarios sarcásticos o burlones en contra de el trabajo de Mitch, pero conforme las personas comenzaron a inventar historias graciosas e incluso algunos bocetos dando a entender la decadencia del afamado personaje, todo comenzó a tomar un rumbo desagradable e incluso competitivo, la audiencia de el programa matutino de el doctor Cornelius había bajado considerablemente, catalogaban su trabajo con adjetivos tales como monótono y repetitivo, el primer mes fue un estira y afloja entre los locutores de otras estaciones y el doctor, así como las caricaturas que lo retrataban cada vez mas destrozado y humillado, incluso hubo algunos caricaturistas nuevos que saltaron a la fama, la cual eventualmente se vuelve pasajera, gracias a los constantes bocetos que en ocasiones se convertían ya en insultos mas que críticas graciosas, a la edad que tenía Mitch y la respetable carrera que llevaba, no le interesaba mucho que anónimos y novatos comenzaran su carrera a costa de el y de manera tan deshonesta y humillante, sin embargo, en ese instante era lo que vendía; sin duda imaginaba que en un futuro no muy lejano la radiodifusora, así como los medios impresos en que trabajaba, exigirían su renuncia, sin embargo, mientras siguiera generando algo de polémica el trabajo de Cornelius, este seguiría con su puesto.
Había días en que se levantaba muy positivo tratando de tomar con comicidad los comentarios que se hacían de el, otros, hacía caso omiso a las frases que incluyeran su nombre y en ocasiones, regresaba aun que de manera respetuosa, algunos de los comentarios que se le hacían; trataba de darle poca importancia al asunto pero al cabo de varias semanas comprendió que no solo su trabajo, sino su reputación, se encontraba en juego y fue entonces cuando comenzó a idear un plan para darle un giro distinto a la historia que en ese momento se mostraba en su contra.
Durante mucho tiempo tramó el contra ataque, pero no llevo a cabo ninguno de sus planes, pues sabia bien que hacerlo, implicaba aceptar su derrota; reía al ver como sus mismos compañeros de trabajo intentaban quedar bien con los jefes para,, eventualmente, obtener el puesto de el doctor Cornelius, el cual, para ser sinceros, les quedaba bastante grande. En una de sus, cada vez mas consecutivas, noches de insomnio, se le ocurrió la idea que comenzaría con el desplome y a la vez el ascenso de su carrera.
Necesitaría un poco de ayuda, pero con la innumerable cantidad de conocidos y amigos que tenía, eso no sería problema; el primer paso sería acabar con toda su competencia, de manera justa y limpia, lo siguiente sería dejar a su supuesto suplente muy en alto y al final, desenmascarar todos los ultrajes que se estaban cometiendo en su contra, para demostrar así, de manera honesta, la manipulación que los medios tenía sobre la opinión de sus seguidores.
Tomando el primer paso de su preciso plan, debía crear a su propio archienemigo, el cual, sería tan bueno que nadie tomaría en cuenta las tontas y poco fundamentadas críticas de otros locutores, caricaturistas o escritores; fue así como dio vida al ingenioso Licenciado Carlos Brender, que no era ni mas ni menos que el mismo Doctor Cornelius Mitch, con este personaje se desacreditaría el mismo, dejando a Brender como el nuevo ídolo de las masas, pero, para que esto resultara, necesitaba la ayuda y discreción de algunos de sus mas cercanos amigos, fue de esta manera cuando decidió dar su segundo paso, llamar a la talentosa Magui Lu, dueña de su propia estación de radio y amiga de Mitch desde que tenían uso de razon.

jueves, 8 de octubre de 2009

Cuarta parte

Clouet



Los patos y las palomas estaban ya aburridas de que las dibujara, había pintado el estanque de todos los colores del arco iris y seguía viéndose igual, pocas personas se detenían para contribuir a mi trabajo y los animales solo se me acercaban para hurgar entre mis cosas en busca de un poco de alimento, desde hacía ya algún tiempo había pensado en cambiarme de parque para ver cosas nuevas, pero para comenzar un artista nunca debe dejar de sorprenderse con lo mismo, además que soy algo celoso de mi espacio y un lugar nuevo, en ocasiones, me intimida un poco; después de una semana en ese lugar, me había enamorado de la quietud que ahí se vivía, de los mismos árboles, de las mismas aves, de los mismos sonidos, aun así decidí moverme unas cuantas bancas delante de la que diariamente ocupaba, y entonces la vi, sentada sobre la roca que descansaba junto al tercer árbol de la primer sección del parque, tiraba pequeñas rocas a ninguna parte o recogía hojas secas y las partía trozo a trozo hasta pulverizarlas, después de eso las lanzaba al viendo, deje mis cosas en el pasto y comencé los primeros trazos, un pequeño jugueteo con el boceto y después las líneas definidas, cuando estaba concentrado en la sombra de los pequeños orificios de sus mejillas, una sombra cubrió el papel en que dibujaba, después mi mano y al final mi cuerpo, levante la cabeza y ella estaba frente a mi, le sonreí levemente y me dijo – Que bonito dibujas, - La bonita eres tu yo solo dibujo- respondí de manera instintiva, ella sonrió y me pregunto – Como te llamas? – Román Clouet- respondí tratando de infundirle un poco de profundidad a las palabras –Yo soy Elena, Elena del Castillo- Pues no se si seas del castillo pero princesa si pareces- le dije torpemente, me dedico una sonrisa comprometida y rápidamente argumento- me dibujarías desnuda? – No hago desnudos- le dije – Considero que la gente se viste de cierta manera por que quiere expresar algo y esa es su esencia, un desnudo solo te ofrece un cuerpo en su estado puro carente de expresión cotidiana- Me miro fijamente a el ojo izquierdo, después al derecho y me dijo esbozando una enorme sonrisa que aumentaba más el brillo de sus ojos – Entonces dibújame con ropa. Caminamos a su departamento el cual se encontraba a unas calles de ahí, era un lugar lleno de muerte y desolación pero sin duda interesante, faltando una calle para llegar escuchamos un estruendo, el sonido de un vidrio que se rompía y el grito desesperado de un hombre cayendo desde el quinto piso, un golpe seco nos indico la inminente muerte del desafortunado, nos acercamos, – No puede ser, es Matías Guerrero- dijo Elena sorprendida –Es o mas bien era la basura que contaminaba con sus drogas esta zona de la ciudad- el pobre hombre llevaba los pantalones abajo y tenia sangre en sus genitales de manera considerable, además, le faltaba un pedazo de pene; algunos segundos después salio corriendo del lugar una mujer con la boca ensangrentada –No lo puedo creer, es Mariana- Dijo Elena aun mas sorprendida- la mujer llevaba un arma en sus manos y corría desesperadamente, todo era confuso pero trate de hacer caso omiso a lo que sucedía, continué caminando y Elena me alcanzo, me hizo dar vuelta en la siguiente esquina y continuamos hasta su departamento, se veía bastante afectada por un suceso que estaba fuera de mi comprensión, se tomo un trago bastante considerable de tequila y al cabo de unos instantes se tranquilizo un poco – Quieres que dejemos el dibujo para después- pregunte- no discúlpame no es nada- me dio un beso en la boca y se recostó en el sillón –Que te parece esta posición –pregunto- Si así lo quieres- respondí y comencé el boceto, unos segundos después entre gritos y lamentos entro al departamento Mariana, o al menos así dijo Elena que se llamaba, camino hacia el sofá, tomo a Elena por los hombros y le dijo desesperadamente mientras la agitaba – Escóndeme por favor, vienen a matarme.

domingo, 4 de octubre de 2009

Tercera parte

Camínanos entre gente muerta para llegar al lugar donde venden pollos asados en su propia grasa-decía mi hermano. El calor era insoportable para cualquier mortal, por eso mi hermano le decía gente muerta a las personas de esta ciudad. –Veelos, tienen la cabeza atrofiada-, no le importaba que la gente lo volteara a ver cuando criticaba al mundo. –Como no sabes que el atrofiado eres tú?, le preguntaba mientras una mesera se acercaba para atendernos, -si sigo aquí dalo por segura -, me respondía. Le dio una mordida al pollo y nos salimos sin pagar.

Llegamos a la casa de Matías Guerrero, un jodido narco como todos los demás, creía que con dinero y muertos se ganaba el respeto, y se esforzaba lo suficiente para tener dicho respeto. Mi hermano tenía unos negocios de tecnología con él. Cosas que nadie entendía y que involucraba a banqueros y políticos, gente de cuello blanco que se conocían en fiestas sexuales con muchachas que después desaparecían.

Nos llevaron a una sala, mi hermano decía que algo estaba raro, se llenó de matones con sus pistolas, y Matías llego gritándole a mi hermano. Las cosas no podían estar peor, alguien me agarro del pelo, y vi como golpeaban a mi hermano. Matías le dijo que esto ya no se trataba de dinero. Agarro una pistola y se la metió a la boca. Unos segundos después el cuarto blanco se teñía de rojo. Sangre espesa.

Matías se me quedo viendo y me apunto con el arma. El muy pendejo no pudo disparar.

Sand

sábado, 19 de septiembre de 2009

Segunda parte

Elena


Tenia una semana de haberme graduado de la universidad y muchos años de llevar una doble vida, nunca saque una calificación por debajo del 90 y gane todos los concursos académicos nacionales e internacionales en los que la escuela participaba, había tantas diplomas en mi casa que tenía que tirar algunas pero no me decidía cuales eran mas importantes, acababa de meter aplicación para una de las empresas mas reconocidas de la ciudad cuando mis padres me descubrieron teniendo relaciones con mi mejor amiga; la golpiza que nos propiciaron mando a mi amiga al hospital y a mi a la calle casi moribunda, vague durante semanas en la obscura soledad entre la compañía de los desconocidos, ni yo misma me reconocía, fui un par de veces al hospital pero Fernanda seguía en coma, trabaje en una panadería lavando los pisos y llevando las provisiones durante casi dos semanas, hasta que el hijo de el dueño intento violarme, lo golpee tan fuertemente que creo haberlo matado, tome la mayor cantidad de dinero de la caja registradora y busque refugio en uno de los barrios mas desolados de la ciudad, busque un departamento pero parecían estar todos ocupados, al cabo de dos días se registro una balacera en los departamentos mas viejos del lugar, en cuanto supe que habían matado al inquilino del apartamento 18 corrí a rentarlo antes de que me lo ganaran, pague dos meses por adelantado y comencé a buscar trabajo, llevo dos semanas viviendo aquí y a cada momento me doy cuenta que es un asco, pero nadie me molesta, eh tenido algunos encuentros sexuales con mis vecinas pero todo termina con una pelea, nunca pensé que seria tan buena para los golpes, sin embargo, hay algo o mejor dicho alguien que me intriga, la muchacha que vive en el departamento 17 es un misterio, hace cuatro días llego un muchacho en un estado deplorable hablando físicamente y desde entonces no se ah ido del ahí, cada mañana se despierta gritando y en las tardes corre por todo el edificio como si estuviera buscando algo, tengo la esperanza de que algún día se largue por que no aguanto las ganas de conocer mas a fondo a mi vecina que por lo que eh escuchado se llama Mariana.




Por : Javier Cárdenas

viernes, 18 de septiembre de 2009

Mariana

1era Parte

Nunca sentí nada con Joaquín, duramos poco más de dos años y realmente lo que único que saque de ese tiempo fue un tremendo asco y la infinita sensación de sentirme cada día más vacía, terminamos un jueves en una fiesta de su hermana, el estaba muy borracho y le dije que estaba harto de él, su respuesta fue aventar todo lo que estaba a su alrededor e intentar golpearme, nunca lo volví a ver. Ese domingo entró mi hermano a mi habitación mientras simulaba que dormía, me abrazó y lo besé, fue la primera vez que hicimos el amor, creo que tenía 17 años.
Deje la escuela, deje a mis amigos, deje todo y me fui a vivir lejos, me sentía débil, le escupía a la gente y ellos me golpeaban, vomitaba en cualquier lugar y me daban la espalda. Trabajaba en donde podía y nunca duraba más de una semana, cogía con el casero para no pagar la renta.
La tierra seca, el asfalto caliente de la ciudad, cada día tenía un hueco más grande en mi estomago. Un día el casero me gritó desde el piso de arriba, -Mariana, un tipo muy raro está preguntando por ti. Ve cállalo- Así gritaba para que todo el edificio escuchara y pensaran que era una puta. Baje y abrí la puerta, mi hermano estaba allí, pálido, nervioso, con lentes obscuros y el pelo demasiado largo. –Que pedo Mariana, déjame entrar-
Viajo una semana de autostop para llegar aquí, le robaron su equipaje y el robo equipaje. Se metió en negocios que no tenía y ahora estaba sentado en mi cama. Después de unos minutos sin decir nada, me dijo que estaba muy jodida, y después rectifico, -No creas que me estoy burlando, siempre has estado bien jodida, pero ahora estas peor- Se detuvo un momento, -Es un cumplido, en serio-. Esa noche se quedo a dormir e hicimos el amor, a las 6 a.m se levanto y dijo algo. Me despertó gritando.

Sand

domingo, 13 de septiembre de 2009

Sexta Parte
Oscar llegó corriendo con una mujer semidesnuda en sus hombros, Erick y el Chacho veían como la metían en el asiento trasero. Les decía riendo que era la esposa de Matías Guerrero, el Chacho se quedo inmóvil. -Vámonos ya- grito Oscar.
Ella estaba solo en ropa interior, el blanco de su piel contrastaba con el negro de su lencería y el rojo de sus ojos, estaba totalmente drogada, y Oscar les explicaba que se había subido a una terraza, y allí estaba ella, tirada en estado inconsciente, -Y te la trajiste así nada mas?-Preguntó el Chacho- Que chingados tienes en la cabeza. El esposo es el traficante más grande de la ciudad, nos va a llevar la chingada cuando alguien se entere-
Erick no dudo y llevo el carro hasta Puerto Alegre, bajaron del carro y llevaron cargando a la mujer hasta la arena, -Se llama Martha-Dijo Oscar mientras caminaba rumbo al mar- Martha no se que, tiene apellido Alemán- Ella tenía un cuerpo impresionante, pero se veía muy pálida, No había ninguna luz alrededor, solo la luna reflejaba con el mar, y le daba un tono demasiado azul a lo que estaba pasando en esta playa. -Vamos a mojarla un poco en el mar a ver si se le baja-Dijo Erick. Entre los dos la llevaron hasta que el mar les llegaba al pecho. El Chacho la sostenía por detrás mientras Erick le hablaba fuerte para ver si reaccionaba, El Chacho le dijo que los dejara un momento solos, Erick se molesto y se opuso, -para que chingados la quieres- Le gritó,
Oscar nadaba a lo lejos y les empezó a hacer señas, vieron que un carro se estacionó al lado del suyo. Algunas personas se bajaron corriendo y empezaron a disparar con metralletas, Erick vio como una bala le daba al Chacho en el hombro, sintió un dolor muy fuerte en la pierna izquierda y se hundió completamente en el agua. Después de un rato no entendía como había durado tanto tiempo nadando bajo el agua, cuando se dio cuenta sabía que estaba lejos de la playa, empezó a sentir un calambre en toda la pierna y veía que sangraba abundantemente. Podía ver luces a lo lejos y seguía escuchando los balazos, sabía que no podía durar mucho tiempo en el mar, trato de flotar un momento mientras las luces se iban, pero nunca se fueron, trato de nadar unos minutos más pero sus piernas se vencieron.

Sand